19 Julio, 2008
Nes Oliver

“Sólo haber pasado alguna noche en el Infierno nos puede hacer ver con claridad qué podemos pintar en la vida”

P.D. La foto es de una noche que pasé de fiesta en el averno

Nes en el Infierno

No creo que debiera enrollarme demasiado en hablar sobre mí, entre otras cosas porque rompería una de las gracias de mi novela. Uy, ya me parezco al Umbral, “yo he venido aquí a hablar de mi novela” y esas cosas. Pues no… Bueno, sí, joder, que tenemos que explicar cosillas para presentar las obras y los autores, y no seré yo quien despedace el acuerdo. Quería decir que no quiero hablar mucho de mi vida porque mi novela, Diario Estupefaciente, es una epopeya de parte de mi existencia.

Tengo 32 años, estudié Filosofía, pero desde hace un verano como este de hace nueve años, me dedico a la Publicidad y la Comunicación. Comencé como comercial de publicidad en directorios telefónicos, fui ascendiendo hasta director comercial y he acabado dirigiendo mi propia Agencia de Publicidad. Soy un gamberrete, golfo y crápula y me encanta la polémica, pero vivo en pareja desde hace tres años. Soy obsesivamente trabajador y duermo pocas horas diarias, pero evito levantarme antes de las 10. Desayuno Red-Bull con Ginseng Leo y Supradyn pero cuando el alcohol roza mis labios se me calienta el pico y ya no puedo parar. Me encanta mi coche (sólo me compro cosas que realmente me enamoran) pero apenas conduzco porque le tengo pánico atroz a que me paren los Mossos d´Esquadra para hacerme soplar (esa facilidad mía para liarme me puede significar prisión incondicional si me paran en un control de alcoholemia). Uno de mis colegas dice de mí que si al morir me incinerasen iba a tardar tanto en consumirme que más que un entierro parecería una boda gitana.

Cuando hablamos de blogs y hablamos de Internet, decir ocho meses es como hablar de lustros. Cada día se inauguran miles de blogs que no llegarán a más que dos o tres posts o que morirán por el aburrimiento del blogger al no conseguir respuesta. Y es que la única respuesta en la red son visitantes y lectores. Cualquiera puede escribir un blog, pero no cualquiera lo llena de calidad o lo perpetúa consiguiendo de él algo interesante.

Hace esos ocho meses, las navidades pasadas, me decidí a realizar un experimento. Desempolvé una novela que escribí hacía casi tres años y que decidí no publicar, a pesar de haber tenido un contrato editorial en las manos, por las míseras condiciones. Tenía una idea para dar salida al material y que alguien lo leyese y opinase sobre su calidad, tenía en mi cabeza una forma abstracta que podía ayudar a otros escritores a no supeditarse a auto-ediciones y convenios abusivos.

Unas peleas con WordPress, docenas de pruebas de diseño, cientos de horas de retoques y arreglos (soy maniáticamente perfeccionista, se me olvidó comentarlo antes) y otras cientos de horas en adaptar una novela ya escrita a un nuevo formato que me permitía infinidad de posibilidades técnicas. El resultado final se llama Diario Estupefaciente, del que ya “colgué” los primeros cuarenta y tres capítulos (la parte que ya estaba escrita de antemano) y del que escribo actualmente la segunda parte en tiempo real, ahora ya involucrando a los lectores, pues los nuevos capítulos surgen de la más absoluta espontaneidad, ya sin la obligación de subir a la red lo previamente escrito. El abanico de posibilidades se expande a la infinita potencia.

En estos ocho meses he conocido a miles de personas, me he reído con muchos comentarios, he contestado a todos y cada uno de los comentarios, he disfrutado como un cabrón, me he dejado las retinas en la pantalla de mi trece pulgadas, he aprendido millones de cosas nuevas… y me leen más de 8.000 personas. No me equivoqué, la red era la alternativa cojonuda.

La mía no sea, posiblemente, la mejor novela de todas las de esta Generación de escritores en la red, ni la más comercial, ni la más entretenida. Pero (y no quiero pecar de narcisista) es una novela sincera, irreverente, atrevida y define perfectamente lo que sería la web 2.0 (de la que tanto hablan algunos) adaptada para la literatura. De todos nosotros, digamos que yo soy el veterano, el que ya tiene una historia completa blog-publicada…

Diario Estupefaciente tenía dos objetivos y los ha cumplido a la perfección: experimentar en mis propias carnes si era viable dar a conocer a un desconocido a través de la red (desde la propia red) y proyectar ciertas ansias ególatras particulares.

Por ello, con una idea vaga e indeterminada sobre crear una plataforma de escritores-blog, me dejé seducir por los conceptos fundamentales de Robert y por una prosa y estructuración fuera de lo normal, y por Abel y su capacidad innata para crear tensión con unas dosis calculadas al milímetro y la extensión justa para que siga siendo blog y siga siendo novela a la vez, y por Clementine y su humor ácido, visceral, escatológico y provocador… Y por muchos más.

Gracias a todos por animarnos mutuamente a que las ideas se hagan realidad (coño, ¿no os recuerda a un anuncio de coches? Puta deformación profesional…). Y sin que ello menosprecie a los demás, gracias, Robert. Sin ti sería probable que ambos hubiéramos creado dos plataformas diferentes, pero en la mía hubiera faltado tu genialidad. Y como curiosidad os voy a contar un secreto: el proyecto está tan metido en la red que Robert y yo nunca hemos hablado, y sin embargo nos hemos emailado casi a diario hasta llegar al desarrollo final, a lo que ahora lees desde tu pc p mac. Suerte que leíste aquel correo de respuesta que llegó a la puta papelera de correo no deseado, ¿no, brother?

Salud y rocanrol, nen@s!

P.D. Leedme, cabrones y cabronas!!!

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7 Comentarios en “Diario Estupefaciente y Nes Oliver (o sea, yo…)”

  1. Sonia Must Says:

    Vaya morro que le echa usted a la vida, sr. Nes. Eso es reírse de uno mismo e intentar pasárselo bien. Me ha hecho mucha gracia ver que entre la seriedad de todos los artistas hay alguien que intenta romper lo establecido, dotando de mayor poder a su obra y a la de sus compañeros. Prometo leerle porque es seguro que su obra tenga el mismo sentido del humor y desverguenza de la que tan bien goza.

  2. Nes Oliver Says:

    Apreciada Sonia:

    Tengo una gran debilidad en mi blog, que es siempre contestar a todos los comentarios que me envían. Y aunque este espacio sea compartido con esta panda de cabrones (y digo cabrones por lo bien que escriben y la envidia que me dan), voy a hacer lo mismo que en Diario Estupefaciente, contestar.

    Tienes toda la razón, soy extremadamente desvergonzado, demasiado a veces incluso, por eso quizás me pongo a escribir sobre mi vida para un@s auténtic@s desconocid@s. Si no fuera así quizás me habría puesto a escribir una novela sobre asesinatos o sobre los Templarios o el Santo Grial.

    Espero, de todo corazón, que disfrutes de los paseos por mi novela y por la de todos estos buenos escritores que tengo la suerte de tener a mi lado.

    Salud y rocanrol!

    P.D. Y no me hables de usted, que no soy tan viejo!

  3. silvia Says:

    Pues nada, me has convencido. Esta cabrona, comenzará a leerte!!

    Conozco la novela de Abel, (impresionante), y los excepcionales relatos de Clementine (por cierto, modifica, que has puesto Valentine, ;D).

    Y tu frase:
    “Sólo haber pasado alguna noche en el Infierno nos puede hacer ver con claridad qué podemos pintar en la vida”

    Me ha terminado de decidir.

    Voy a leerme todo lo que recomiendas.

    Un placer.

  4. Nes Oliver Says:

    Ay, Silvia, tienes toda la razón, ida de la pelota total con lo de Valentine por Clementine, ayyyyyy… Esto es lo que trae escribir las cosas con un vaso de medio litro de Brugal-Cola. Siempre me lo ha dicho mi madre.

    La novela de Abel es muy buena, eso lo comparto contigo porque yo soy un ávido lector de Squizophrenia. Y de Clemen no puedo decir más que cosas buenas: me encanta ese estilo irreverente y paranoico. Y en eso me siento muy identificado con ella.

    Y la frasecita de marras que encabeza mi biografía con esa foto photoshopeada para huir de la foto en blanco y negro de guapete y/o interesante (oye, que está muy bien que mis compañeros lo hayan hecho, que es muy digno… pero en todos los grupos debe haber un gamberro), creo a ciencia cierta que es real y efectiva. Sólo tocando el infierno alguna vez, habiendo fracasado, podemos adquirir consciencia plena de nuestras virtudes y defectos, de nuestro poder y nuestras debilidades.

    Te doy la bienvenida a Generación Blog y a Diario Estupefaciente.

  5. Rober Says:

    Nes, he de decir que esa foto ha terminado de convencerme. Yo te conocía de antes, nos vimos un fin de semana en el averno, a la hora del cierre, cuando nos pidieron amablemente por quinta vez que nos fuéramos, que en la barra nos darían vasos de plástico para los cubatas.

    Sobre la novela decir que tienes ese descaro a la hora de escribir, que ya me gustaría a mí. Como ya te dije, hablas de hechos y sentimientos tan poderosamente cotidianos, tan comunes a la totalidad de los mortales, que es imposible no seguir tus andanzas literarias con la devoción del fan de Springsteen.

    Gracias colega por hacer esta idea realidad.

  6. Nes Oliver Says:

    Jjajjajá!!! Esa noche en la que dices que me viste, ya me había pegado el toque el portero por engancharme en el lavabo de forma ilícita. Creo recordar que mientras te daban el vaso de plástico yo afané, con la habilidad que me caracteriza, el vaso de cristal… ¡Qué fiestas las del averno, joder, qué fiestas!

    Si te soy sincero, nunca suelo hacerme fotos en estado de sobriedad porque en esos momentos suelo estar en casa trabajando. Un amigo mío es fotógrafo profesional y se ha ofrecido mil veces a inmortalizarme de forma digna… Pero es que yo soy un ser indigno, jejejjé…

    Yo siempre he creído que en mi narrativa hablaba de la vida que muchos vivimos, y aunque ha habido algunos que han intentado quitármelo de la cabeza, sigo con esa idea tatuada.

    Y por lo de las gracias… te debo yo a ti muchas más, esto es tanto fruto tuyo como mío… y del resto de compañeros de viaje.

    P.D. Prepárate para otra noche en el averno a principios de agosto!

  7. Ness Oliver: La literatura más gamberra. « Blognovelas.es Says:

    [...] Fuente de imagen y texto: “Generación Blog“ [...]

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