Informe de las horas que vendrán

Novela Blog

Veinticuatro: [Vacuus]

Esto es la mejor parte de mí. Cada canción es una fotografía de nuestra historia. Cada fotografía una celda de personas que fuimos a la espera de ser rescatadas con nuestra vista. ¿Que determina en estos momentos que nuestros recuerdos no sean otra cosa que elementos falsos? Somos cuatro desconocidos compartiendo un presente continuo y nada sabemos sobre aquello que nos haya pasado. Está Pedro y sus preguntas, que nos despabilan cada tanto. Pero mientras, solamente nos preocupa la sensación de sobrevivir que nos asalta. Cada paso, cada segundo son nuestros ojos abiertos esperando el momento en que nos debamos ocultar. Teorizamos sobre el pasado hasta transformarnos en expertos caseros sobre todas las teorías que se podrían ocurrir. Gabriel y su imaginación, mis pensamientos tendientes a lo espantoso, las teorías de Pedro y el pesimismo de Lourdes son más fuertes que cualquier tormenta de ideas.
- Pocas cuadras nos separan del hospital preferido de mis pesadillas. – dice Lourdes.
- ¿Y que les gustaria? – dice Pedro.

Es posible que estén esperando al propietario de la ambulancia. Es posible que no la hayan olvidado. Es probable que la quieran matar apenas la vean. A pesar de todo, Gabriel quiere aventurarse a entrar. Esperamos en una esquina. Pedro decide acompañarlo, antes de cometer la estupidez de dejarlo ir solo. Entran, desaparecen tras una puerta que en su momento era la entrada a la guardia. Esperamos. Como si no nos quedara otra cosa por hacer. Lourdes no mira. Sus dedos se entrelazan bajo su cabellera roja. Parece dormida. Pero es obvio que sus pensamientos están allí dentro, con ellos, sintiendo su miedo.
La calle parecía, si no fuera por los tiempos que corren, un sábado a cualquier hora desierta. Empiezo a preguntarme porque no entramos todos. Es posible que Lourdes no vuelva a pisar un hospital nunca más. Quizás los hospitales no vuelvan a funcionar nunca más como tales. Todo se irá volviendo mínimo, reducido, autosuficiente.
- De chica siempre le tuve miedo a los hospitales. – Lourdes se confesaba al aire, sin siquiera mirarme. - probablemente debo haber pasado dos o tres cumpleaños en una sala de terapia intermedia. Y después esto.
Pienso en atenerme a la elegancia de no preguntar que enfermedad tuvo. Son demasiados recuerdos como para traer al presente.
- Siempre pensé que mi madre no sentía el suficiente amor por mi, a pesar de los cuidados que me brindaba. Para mi, era la clase de mujer que sólo tuvo hijos con la única finalidad de poder jurar por ellos.
Le pregunto porque razón estuvo tantas veces en un hospital.
- Enfermedades, defensas muy bajas, y un accidente. Eso sin contar el haber nacido. Después de la adolescencia, sentí que más que nacer, me extirparon del útero de mi madre. A diferencia de mis hermanos, fui un tumor creciendo externamente.
Le sugiero que siempre se está a tiempo de hacer cosas. Salvo que el mundo tal cual lo conocíamos ya no exista y toda tu familia esté muerta, o delirando por ahí.
- Esa si seria una buena oportunidad de poder decirle algo a ella. ¿Ves? ¿Quien es la normal ahora? Apuesto que me causaría mucha gracia, o no.

Silencio. La puerta del hospital se abre de par en par. Gabriel y Pedro aparecen en escena corriendo. No logro ver sus rostros, pero es obvio que su velocidad no indica nada bueno. Lento significa paseo, rápido significa escapar, y una media marcha tal vez es “estoy llegando tarde”. Como medida preventiva enciendo la ambulancia por si tenemos que desaparecer del lugar. Siguen corriendo. Gabriel lleva la delantera, pero Pedro no le pierde pisada. Sus rostros, resultan extraños para estos días. Se están divirtiendo. “Gané” dice Gabriel, al momento de tocar la ambulancia. Suben a la ambulancia, la respiración entrecortada de Pedro denota que en un momento tuvo algún estado físico.
- Creímos escuchar voces. No nos quisimos arriesgar. Por eso salimos corriendo. Aunque el miedo no evitó que pudiéramos divertirnos.
- Estuviste bien viejo. Pero vas a tener que seguir entrenando.

Mientras Lourdes y Gabriel dormían en sus bolsas de dormir. Noté que Pedro no lograba conciliar el sueño de ninguna manera. Sus ojos se notaban abiertos y despiertos en la oscuridad. “Te preocupa algo” le dije. Hace un silencio. Piensa y se lanza a hablar.
- Entramos al hospital. Lo recorrimos bastante rápido, sin detenernos en los detalles. Llegamos a la nursery. Las puertas estaban cerradas pero si mirabas dentro, en las incubadoras, podías notar que habían dejado atrás, por alguna perversa razón, al menos cincuenta bebés muertos. No dije nada porque me pareció innecesario. Pero si hay algo que tenemos que tener en cuenta. El hospital estaba vacío. Completamente. Como si nadie hubiera estado ahí en mucho tiempo. Y cuando digo nadie, es nadie. Deberíamos plantearnos si confiar en los recuerdos de la señorita presente aquí.

No logré dormir en toda la noche. Todo el tiempo estuve esperando verla despertar.

2 Responses to Veinticuatro: [Vacuus] »»


Comentarios

  1. Comentario por Roger | 2009/11/06 at 09:27:38

    La verdad es que resultaba bastante extraño lo de Lourdes. No sé que tiene la historia o la forma en que la cuentas, que te atrapa.
    Nunca sé como piensas continuar! jeje

  2. Comentario por matias | 2009/11/06 at 16:08:44

    bueno, si bien tengo una linea a seguir, algo que me rige… te confieso que hasta que lo escribo, yo tampoco se como va a seguir… :)


Deja una respuesta »»

Image Hosted by ImageShack.us BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog  Bitacoras.com Blogalaxia Directory of Literature Blogs
Tu Directorio Union Literaria