Uno : [En Situación]
Desconfiemos de la realidad, no con una sordera neurótica, sino con la certeza de que hay mucho por descubrir en todo lo que nos rodea.
Terminamos creyendo que la realidad no es más que eso, que todo aburre, que todo es chato, pero no es eso más que el habernos acostumbrado a no ver más allá de nuestras narices.
Desconfiemos de la realidad, todos los días, caminando, hablando, escuchando.
Es la única manera en que terminaremos descubriendo que todo estaba ahí, para ser descubierto.
Deben existir más de cien tipos de fobias. Si nos ponemos a pensar, todas las cosas existentes pueden generarlas. Algunas más entendibles que otras, algunas bastante más irracionales. Esto soy yo, y mi agorafobia. Sé que no he llegado al punto de los ataques de pánico, y poco tiene que ver con los grandes lugares abiertos. Mi aversión está mucho más cerca de no soportar las grandes multitudes, los apiñamientos de gente, las peatonales a las doce del mediodía.
Debo decir que perseguía una cura para mis miedos, pero nunca estuve deseando algo tan drástico. Las calles se ven ciertamente mejor, pero mal que me pese, de vez en cuando ver pasar caminando a una persona no estaría nada mal. Bueno, tampoco es tan así. Con que una de esas personas que viera al otro lado de la calle no tuviera su vista perdida en un horizonte que no existe sería reconfortante. Con que no fuera de aquellos que gritan de manera desgarradora al momento que se desgarran los dedos de la mano con los dientes… eso si que sería agradablemente terapéutico.
Este es mi diario mental, cómo todo comenzó a suceder, cómo quisiera dejar de ser un poco menos yo, cómo las horas van transcurriendo, cómo el mundo exterior deja de ser una simple prueba de autosuficiencia para pasar a ser un acto de supervivencia.
Los plazos se acortan. Los años ya no existen. Los meses son palabras vacías en un calendario. Los días se diferencian solamente por el ciclo determinado por la luz y la oscuridad. Los tiempos se acortan y se reducen a pensamientos cronometrados. Estas son las horas que vendrán y lamentablemente no estoy preparado.